"La acción aspira a determinada mutación y por ello tiene que pertenecer al orden temporal. La razón humana no es capaz de concebir ni una existencia intemporal ni un actuar fuera del tiempo
Quien actúa distingue el tiempo anterior a la acción, de un lado, el tiempo consumido por la misma, de otro, y el posterior a ella, en tercer lugar. No puede el ser humano desentenderse del tracto temporal"
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